La Puerta de Agave Reposado

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Seis meses en barrica de roble americano suavizan la intensidad del agave y dejan una textura sedosa, con vainilla, nuez y caramelo al frente. El Maestro Tequilero Antonio Gaytán Barboza dirige el proceso completo: cocimiento en horno de mampostería, trituración del agave, fermentación silvestre, destilación en alambiques de cobre y la maduración en roble.

Ficha técnica

EspírituTequila
TipoReposado
Graduación40% Alc. Vol.
Presentaciones700 ml
LíneaLínea Principal
Añejamiento6 meses
BarricaBarrica de roble americano
Maestro tequileroAntonio Gaytán Barboza

Notas de cata

Vista

Amarillo ámbar con transparencias ligeras.

Aroma

Capas múltiples aromáticas, mezcladas en vainilla, frutos secos, nuez, caramelo, madera y mantequilla.

Gusto en boca

Vainilla intensa, maple, nuez, textura sedosa en paladar y envolvente.

Cuerpo

Robusto y persistente.

Retrogusto / Final

Largo, agradable con ligera astringencia.

Perfil organoléptico

Agave cocido80%
Madera / Roble85%
Cítricos / Herbal50%
Sedosidad / Cuerpo95%

Proceso unitario

Elaboración artesanal · Maestro tequilero: Antonio Gaytán Barboza

  1. CocimientoHorno de mampostería
  2. TrituraciónTrituración del agave
  3. MaduraciónMaduración durante 6 meses en barrica de roble americano
  4. FermentaciónFermentación silvestre para la transformación natural de los azúcares en alcohol
  5. DestilaciónDestilación en alambiques de cobre
  6. EnvasadoTequila Reposado · 40% Alc. Vol. · 700ml

Maridajes

  • Cortes de carne asada y platillos a las brasas
  • Postres con vainilla, frutos secos o caramelo
  • Quesos maduros y charcutería fina
Historia y herencia · La Puerta de Agave

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Puerta de Agave es un tequila elaborado de manera artesanal, nacido de las manos trabajadoras de un pueblo lleno de historia y tradición.

Su proceso conserva los métodos del tequila tradicional: cocimiento en hornos de mampostería, fermentación silvestre y destilación en alambiques de cobre.

De ahí sale un tequila con carácter, aroma definido, presencia alcohólica marcada y un cuerpo equilibrado.

Se bebe solo y funciona igual en coctelería, sobre todo en los cantaritos, una de las bebidas más emblemáticas de la Ruta del Tequila: tequila con toronja, naranja, lima y limón naturales, servido en un jarrito de barro.

En esa costumbre de Jalisco encuentra parte de su inspiración.