Historia

Una historia construida
alrededor del agave.

Alambiques de acero en la sala de destilación de Destilería Nueva Santa Fe

Nuestra historia nace en Jalisco, entre el campo, el agave y el conocimiento que se transmite de generación en generación.

El legado comienza con Don Lorenzo Gaytán, maestro de la primera generación tequilera de la familia, cuyas enseñanzas echaron raíces entre El Salvador, la Sierra de Tequila y El Arenal.

Con el paso del tiempo, ese oficio pasó a sus hijos. Everardo Gaytán Rosales, segunda generación y fundador de la Casa Productora, llevó el conocimiento del campo hacia una visión más contemporánea y organizada, sin renunciar al carácter artesanal.

Hoy la tercera generación continúa esta historia desde San Juanito de Escobedo, Jalisco, bajo la guía de Antonio Gaytán Barboza, maestro tequilero actual de la Casa Productora. Con él, el conocimiento familiar sigue en uso dentro de una producción artesanal que trabaja con rigor técnico.

Misión, visión y valores

Lo que nos
mueve

Misión

Ser una destilería tradicional que cuida los procesos transmitidos por sus generaciones anteriores, cuidando los más altos estándares de calidad, ética y moral ante los clientes y consumidores.

Visión

Ser una de las destilerías más emblemáticas de la región Valles, destacando en innovación y desarrollo, aportando a la vez información y educación para retribuir a la industria del Tequila.

Valores

  1. 01

    Método

    Cuidamos cada etapa del proceso, de la selección del agave en campo hasta la destilación. El trabajo artesanal se sostiene con rigor técnico, y de ahí viene el carácter de nuestros destilados.

  2. 02

    Herencia

    Nuestra historia comienza con Don Lorenzo Gaytán y continúa con tres generaciones dedicadas al oficio tequilero. Un conocimiento transmitido de familia en familia, desde los Valles de Jalisco hasta San Juanito de Escobedo.

  3. 03

    Calidad

    Cada decisión, desde la selección del agave hasta la destilación, se toma para que la materia prima se exprese sin atajos. La calidad depende del tiempo que se le da a cada etapa y de la experiencia de quien la dirige.

El fundador

Everardo Gaytán Rosales

Los primeros recuerdos de Everardo Gaytán Rosales alrededor del agave y el tequila nacen en el campo jalisciense: jornadas de sol a sol, brechas abiertas entre barrancas, caminos reales y cargas transportadas a lomo de mula. En aquellos años, el oficio dependía casi por completo de la fuerza, la experiencia y las manos de quienes trabajaban la tierra.

De su padre, Don Lorenzo Gaytán, aprendió que trabajar el campo exige entrega, constancia y respeto por la naturaleza. Entre las melgas de agave entendió que cada cosecha requiere tiempo y que ningún proceso verdadero puede apresurarse.

Años después, como representante de la segunda generación, fundó la Casa Productora y asumió la responsabilidad de preservar ese conocimiento. Su principio fue claro: respetar los tiempos del agave, conservar la esencia del proceso y permitir que la naturaleza participe en cada etapa, desde el cultivo hasta la fermentación silvestre.

Everardo se convirtió así en el vínculo entre la primera y la tercera generación. Llevó el conocimiento heredado del campo hacia una visión más contemporánea y organizada, incorporando planeación, gestión e identidad sin renunciar al carácter artesanal que dio origen a la familia tequilera.

Uno de sus mayores orgullos es haber recibido el conocimiento de Don Lorenzo, transmitirlo a sus hijos y ver cómo hoy una nueva generación lo perfecciona y lleva la destilería hacia nuevas posibilidades, siempre con respeto por sus raíces.

Para Everardo, cada botella conserva algo de aquella historia: el recuerdo de su padre, el aroma de la tierra mojada y años de paciencia antes de llegar al primer sorbo.

Su filosofía puede resumirse en una idea:

Ser originales en lo que hacemos: desde la persona, el trabajo y hasta la última gota del producto final.

Fundador de la Casa Productora y segunda generación del legado Gaytán

El maestro tequilero

Una tercera generación que no busca repetir el pasado.

Retrato de Antonio Gaytán Barboza

Antonio Gaytán Barboza

Los primeros recuerdos de Antonio Gaytán Barboza alrededor del tequila comenzaron desde la infancia: visitas a antiguas fábricas, cosechas familiares y enormes piñas de agave cargadas a mano cuando el trabajo en el campo todavía dependía casi por completo de las personas.

De su abuelo, Don Lorenzo Gaytán, heredó una enseñanza que continúa definiendo su manera de trabajar: si se quiere alcanzar calidad, hay que involucrarse personalmente en el proceso, conocerlo y trabajar por él.

Años después, con el establecimiento de nuevas plantaciones familiares y el desarrollo de proyectos propios, Antonio decidió continuar el oficio tequilero como representante de la tercera generación.

Su visión, sin embargo, no consiste únicamente en preservar lo aprendido.

Busca innovar.

Conserva procesos fundamentales como la cocción en hornos de mampostería, la extracción, la fermentación silvestre y la destilación, incorporando mediciones, controles e investigación que permiten comprender cada etapa y mejorarla sin perder su esencia artesanal.

Para Antonio, El Arenal representa el origen y San Juanito de Escobedo la oportunidad de seguir construyendo la historia.

Desde Destilería Nueva Santa Fe busca que cada tequila tenga identidad propia: aromas, sabores y procesos capaces de distinguirlo sin imitar lo que ya existe.

Su filosofía puede resumirse en una idea:

Algo nuevo por probar.

Y su visión hacia el futuro es igual de clara: que la próxima generación conozca lo que ya se hizo, lo cuestione y encuentre una manera todavía mejor de hacerlo.

Maestro tequilero de las tres marcas

Sustentabilidad

Compromiso con el entorno

Nuestro trabajo comienza en la tierra. Por eso buscamos aprovechar cada recurso con responsabilidad y respetar los ciclos del agave y del entorno que da origen a nuestros destilados.