La Puerta de Agave Blanco

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Un blanco de perfil fresco y directo, con suficiente agave para sostenerse mezclado. Por eso funciona igual servido solo que en cantaritos. El agave se cuece en horno de mampostería, se tritura y fermenta de forma silvestre, y se destila en alambiques de cobre y acero inoxidable, bajo la supervisión del Maestro Tequilero Antonio Gaytán Barboza.

Ficha técnica

EspírituTequila
TipoBlanco
Graduación40% Alc. Vol.
Presentaciones700 ml
LíneaLínea Principal
Maestro tequileroAntonio Gaytán Barboza

Notas de cata

Vista

Cristalino, libre de partículas en suspensión y con brillo notable a contraluz.

Aroma

Intensidad aromática alta, con presencia herbal, sutiles notas florales, agave cocido y notas minerales asociadas al petricor.

Gusto en boca

Entrada suave y equilibrada, con presencia de agave cocido, notas de menta y manzana verde, acompañadas de una sensación alcohólica sutil.

Cuerpo

Formación sólida de cuerpo o corona, con estructura densa y sutil.

Retrogusto / Final

Largo y suave, con persistencia de aromas y sabores congruentes entre sí, ligeras notas metabólicas y matices de agave y metaloides.

Perfil organoléptico

Agave cocido90%
Madera / Roble15%
Cítricos / Herbal75%
Sedosidad / Cuerpo70%

Proceso unitario

Elaboración artesanal · Maestro tequilero: Antonio Gaytán Barboza

  1. CocimientoHorno de mampostería
  2. TrituraciónTrituración del agave
  3. FermentaciónFermentación silvestre
  4. DestilaciónEn alambiques de cobre y acero inoxidable
  5. EnvasadoTequila Blanco · 40% Alc. Vol. · 700ml

Maridajes

  • Cantaritos tradicionales servidos en jarrito de barro con toronja, naranja, lima y limón
  • Mariscos frescos, aguachiles y ceviches con toques cítricos
  • Platillos tradicionales de la gastronomía de Jalisco
Historia y herencia · La Puerta de Agave

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Puerta de Agave es un tequila elaborado de manera artesanal, nacido de las manos trabajadoras de un pueblo lleno de historia y tradición.

Su proceso conserva los métodos del tequila tradicional: cocimiento en hornos de mampostería, fermentación silvestre y destilación en alambiques de cobre.

De ahí sale un tequila con carácter, aroma definido, presencia alcohólica marcada y un cuerpo equilibrado.

Se bebe solo y funciona igual en coctelería, sobre todo en los cantaritos, una de las bebidas más emblemáticas de la Ruta del Tequila: tequila con toronja, naranja, lima y limón naturales, servido en un jarrito de barro.

En esa costumbre de Jalisco encuentra parte de su inspiración.