La Puerta de Agave Añejo

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Dieciocho meses en barrica de roble americano dan a este añejo su color oro y un perfil cálido de agave cocido, madera y miel, con un final de caramelo que se queda en el paladar. Es un tequila para beberse despacio. Antes de pasar a barrica, el agave se cuece en horno de mampostería, se tritura, fermenta de forma silvestre y se destila en alambiques de cobre, con Antonio Gaytán Barboza al frente del proceso.

Ficha técnica

EspírituTequila
TipoAñejo
Graduación40% Alc. Vol.
Presentaciones700 ml
LíneaLínea Principal
Añejamiento18 meses
BarricaBarrica de roble americano
Maestro tequileroAntonio Gaytán Barboza

Notas de cata

Vista

Oro profundo, brillante y de gran limpidez.

Aroma

Agave cocido, madera, y delicadas notas de miel.

Gusto en boca

Dulce, con sutiles notas secas.

Cuerpo

Completo, sedoso y brillante.

Retrogusto / Final

Suave y persistente con notas de caramelo.

Perfil organoléptico

Agave cocido75%
Madera / Roble95%
Cítricos / Herbal30%
Sedosidad / Cuerpo98%

Proceso unitario

Elaboración artesanal · Maestro tequilero: Antonio Gaytán Barboza

  1. CocimientoHorno de mampostería
  2. TrituraciónTrituración del agave
  3. MaduraciónMaduración durante 18 meses en barrica de roble americano
  4. FermentaciónFermentación silvestre para la transformación natural de los azúcares en alcohol
  5. DestilaciónDestilación en alambiques de cobre
  6. EnvasadoTequila Añejo · 40% Alc. Vol. · 700ml

Maridajes

  • Cortes de carne selectos y platillos al carbón
  • Postres a base de chocolate amargo, frutos secos y café de altura
  • Quesos maduros, charcutería y sobremesas contemplativas
Historia y herencia · La Puerta de Agave

Tequila artesanal de San Juanito de Escobedo, Jalisco.

Puerta de Agave es un tequila elaborado de manera artesanal, nacido de las manos trabajadoras de un pueblo lleno de historia y tradición.

Su proceso conserva los métodos del tequila tradicional: cocimiento en hornos de mampostería, fermentación silvestre y destilación en alambiques de cobre.

De ahí sale un tequila con carácter, aroma definido, presencia alcohólica marcada y un cuerpo equilibrado.

Se bebe solo y funciona igual en coctelería, sobre todo en los cantaritos, una de las bebidas más emblemáticas de la Ruta del Tequila: tequila con toronja, naranja, lima y limón naturales, servido en un jarrito de barro.

En esa costumbre de Jalisco encuentra parte de su inspiración.